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lunes, 5 de enero de 2015

ARTICULO II: EL POLÍTICO MEDIOCRE Es un título que casi entra en redundancia por estos días, lastimosamente los políticos alrededor del mundo son identificados en líneas generales con corrupción, injusticia, riqueza ilícita, mafia, indolencia, etc; muchos calificativos negativos y es que no es para menos, el resto de los componentes de la sociedad hacen su parte para con los suyos y su patria y los malos gobiernos evitan el crecimiento, lapidan el progreso y cercenan las ideas. Si analizamos el mundo en este siglo XXI, podemos ver que la gran problemática mundial es a consecuencia de malos gobiernos. La humanidad ha superado todos los problemas de sus inicios, ya posee las formulas y métodos para no pasar hambre, enfermarse poco y ser saludable, para no pasar frío o calor, potabilizar y distribuir agua, producir bienes, transportarse, equiparse, en fin, vivir con las necesidades mínimas satisfechas y hasta darse lujos, por tanto, debemos preguntar, por qué entonces hay gente muriendo de hambre día a día y ausencia de servicios básicos en comunidades de todo el mundo? Exceptuando algunos lugares donde algún problema histórico de tipo étnico no ha hecho posible el orden social (como por ejemplo Somalia), no debería existir un solo país donde las necesidades básicas de las personas no estén satisfechas, sin embargo, la realidad es otra y las necesidades básicas de miles de seres humanos en todo el mundo están lejos de estar cubiertas, el problema radica principalmente en la falta de liderazgos serios a nivel gubernamental, los líderes de los gobiernos carecen de las CREDENCIALES Y VALORES HUMANOS mínimos para ocupar el cargo, sea en democracia, dictadura, reino, tribu o clan, pareciera que ser líder político tiene como objetivo molestar, dañar, lastimar a una o varias personas y hacerse poderoso, es increíble la similitud (mas que las diferencias) que tienen los representantes de gobiernos a nivel mundial en este sentido, por supuesto que hay casos mucho mas severos que otros, pero son pocos (casi ninguno) en los que no se ansía poder, riqueza personal y protagonismo por el medio que sea o que esté disponible. Un político debe ser como mínimo un político, resulta que en la mayoría de las democracias de este mundo, ni hablar de las dictaduras, no es requisito necesario siquiera tener una carrera universitaria para ocupar un cargo público de elección popular o para calificarse como político, osea, que ser político solo basta con ser carismático y hacer buenas conexiones, ganarse el afecto del pueblo y tomar un cargo público, o inscribirse en un partido político y que algún amigo dé un rango relevante dentro de tal organización, pues por supuesto que no es de extrañar que lo siguiente se corresponda con fracaso o parecido. Reforzar los perfiles de los cargos públicos con actualizaciones y ajustes basados en los tecnicismos que son intrínsecos al cargo son garantía mínima de que aquellos que quieran poder pues habrán de prepararse para ostentarlo, las ciencias políticas existen, pueden estudiarse y hacerse de verdad político y a su vez cualquier otro estudio relacionado a la actividad pública no estaría demás. Ser político acarrea responsabilidad con muchas personas, ser actor político y ocupar cargos de liderazgo lo son aún más, ni hablar entonces cuando aunado a esto se es también funcionario público, servidor del pueblo, representante del gobierno. La política es una ciencia social, definida, desarrollada y establecida para servir a la gente, pueblos y sociedades, para hacer del servicio público y de los liderazgos colectivos un posible en armonía con alcances cuantificables, los políticos mediocres han tergiversado esto y lo han transformado en el culto a la indecencia, donde el autor no utiliza la ciencia para servir sino para servirse de esta, en donde se desarrollan negocios con “capital” ajeno, y las necesidades primarias de la gente resultan caras e inútiles. Afortunadamente aún existen buenos políticos, son pocos, poquitos, pero existen, y de ellos debemos tomar sus líneas y hacerles líderes, y una vez que estén en el poder, pedirles que se aseguren de establecer los buenos caminos para servir en la política, en donde el que quiera ser representante de masas deba prepararse para ello, pues será la verdadera garantía de que habrán beneficios, y buenos gobiernos, o por lo menos algo de cordura. Los gobiernos no son organismos vivos, son estructuras formadas por personas. Si estas personas poseen los conocimientos necesarios para afrontar las tareas de su posición pues no habremos de preocuparnos, de lo contrario, si nuestros representantes no tienen idea de lo que deben hacer pues magnificarán su incapacidad y su mediocre resultado nos afectará a todos. Es por eso que es preciso medirlos bien. Los gobiernos son malos porque quienes lo conforman son malos, no por culpa de terceros ni por castigo divino o cualquier otra mal pesada tontería, simplemente porque sus representantes no tienen idea de que hacer. El político mediocre es caro, sus gestiones han arruinado países, Cuba, Venezuela, Zimbabue, Grecia, Argentina, son algunos ejemplos, de como tierras ricas en todo menos en política, se lanzan por un abismo, el mediocre no acepta responsabilidad y procura culpar a otro de sus fallos, el mediocre parece un niño cuando debe justificarse, el mediocre miente, inventa y delira, el mediocre es peligroso pues no le alcanza la razón y recurre a la violencia, el mediocre daña, pero algún día el mediocre cae y mas nunca se levanta. “La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.” Gilbert Keith Chesterton ANEXOS: https://www.youtube.com/watch?v=mc-5OL_GxA8 https://www.youtube.com/watch?v=QLq-XLf0UU0 https://www.youtube.com/watch?v=a1FtEgsop3E https://www.youtube.com/watch?v=gNuhLDAbKYQ

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